Palacio/ Presidente y Senador, dos viejos contradictores políticos
Así fue el “round” de Uribe y Jumí
El presidente Alvaro Uribe y el senador Gerardo Jumí son contradictores de vieja data. El roce que los dos protagonizaron la noche del jueves en Palacio es tan solo el último episodio de una relación poco cordial cosechada en los últimos años.
Jumí fue uno de los principales críticos de Uribe cuando el mandatario fue gobernador de Antioquia, como líder de la Organización Indígena de Antioquia se dedicó a fustigarlo por su controvertida política de las Convivir.
Desde que Uribe ocupa la Presidencia, Jumí se ha encargado de guardar distancia. No asistió al concejo comunal para tratar el tema indígena, pese a que fue invitado, y, luego, responsabilizó al Jefe del Estado por los enfrentamientos entre los indígenas del Cauca y la Fuerza Pública.
Con todos estos antecedentes, los dos llegaron a verse frente a frente, la noche del jueves, para tratar de buscar una solución a los reclamos de los indígenas que piden que les titularicen más de 6 mil hectáreas en tierras.
Jumí llegó acompañado de sus colegas indígenas Jesús Piñacué, Efrén Tarapués, Francisco Rojas Birry y Lorenzo Almendra. También lo hicieron los delegados de la Onic (Organización Nacional Indígena de Colombia) y la Cric (Consejo Regional Indígena del Cauca).
Uribe estuvo acompañado un momento por el Ministro del Interior Sabas Pretel, y durante todo el encuentro por el viceministro Hernando Angarita. La reunión comenzó y Uribe tomó la palabra para explicar la posición del Gobierno.
“El senador Jumí quiso tomar la palabra pero el Presidente no lo dejó”, comentó el senador Efrén Tarapués.
“Quería fijar mi posición, pero no me dejó”, añadió Jumí.
Uribe les dijo a los presentes que la vocería de los indígenas para esa reunión debería recaer en los delegados de la ONIC y el Cric. “El Presidente dijo que eran ellos los que habían viajado a hablar con él. Nosotros accedimos, pero Jumí insistía en que él quería expresar sus pensamientos”, relató Rojas Birry
Fue entonces cuando, según los asistentes, Uribe le dijo al senador que él no había colaborar en la búsqueda de una solución con los indígenas y que no había querido ir al consejo comunal que se organizó para estas comunidades.
“Uribe le dijo: no le eche más candela a esto y luego le dijo: cuando yo lo convoco usted no viene”, dijo Rojas Birry. Uribe y Jumí intentaron hablar al mismo tiemo, epro uno y otro se atropellaron en el uso de la palabra.
“Excelentísimo señor Presidente, su majestad me debería permitir hacer la réplica”, le dijo Jumí. “¿Cuál su majestad?”, le respondió Uribe molesto ante un comentario que pudo haberle sonado irónico.
Al fondo del salón se escuchó la voz de in indígena que pidió al Presidente escuchar a Jumí, a quien consideraron un interlocutor válido en la reunión.
“Pero el Presidente me dijo que no reconocía como un interlocutor válido”, dijo Jumí. “Entonces fue cuando el senador dijo que se iba”, añadió Tarapués. “El me dijo: pues váyase”, agregó Jumí. “Yo no escuché eso”, anotó Rojas Birry.
Molesto, Jumí dejó Palacio. En las escaleras del hall encontró a boca de jarro un grupo de periodistas, a quienes les contó, indignado, su versión de esta historia.
“Tiene que llenarse de paciencia”
El Senador Gerardo Jumí quiere dejar atrás la polémica con el Presidente. Un día después del roce, dice que lo importante es conseguir una solución para las comunidades indígenas.
¿El Presidente lo echó o usted decidió irse?
Cuando me sentí asediado y recriminado permanentemente yo dije que me iba a salir y él me dijo váyase. Fue mi iniciativa, pero él ayudó a sacarme.
¿Es cierto que usted llegó a sabotear la reunión?
No, no está faltando al a verdad. Si quieren que pongan de testigos a todos los que estaban ahí. Yo no llegué a sabotear, él se refirió en términos muy desobligantes.
¿Pero usted lo llamó su majestad en tono irónico?
No, yo no tenía ninguna intención de molestarlo, simplemente yo le pedía la palabra a él. Le dije: su majestad me debería permitir hacer la réplica. Y entonces, él me respondió: ¿cuál su majestad?
¿Por qué su colegas indígenas se quedaron y no lo respaldaron?
No sé, entiendo que los senadores indígenas tenían que estar en una posición más tranquila, pero si sentí el respaldo de las organizaciones indígenas que estaban allí.
¿Cómo califica la conducta del Presidente? Se lo dije a él delante de todo el mundo: es una conducta muy agresiva e intolerante. De la dignidad y autoridad presidencial no se espera eso. El Presidente tiene que llenarse de más paciencia |