Trayectoria
 
Gerardo Jumí


La vida pública de Gerardo Jumí Tapias  ha estado determinada por el permanente  compromiso de comprender y contribuir al proceso de conocimiento y  encuentro  desde la diferencia, de las diferentes expresiones culturales convivientes en el territorio nacional.  Su origen étnico le ha permitido  desde muy temprana edad  orientarse por este propósito.

Como miembro del pueblo Embera  es el responsable de trasmitir a la sociedad mayoritaria y a los miembros de  su comunidad, los significantes y significados de sus respectivas lenguas, así como de los  contenidos sociales, políticos, religiosos que determinan las múltiples variedades de expresión de la vida nacional. 


Sus calidades de líder, expresadas desde temprana edad le marcaron el perfil, y lo llevaron al ejercicio de  la política, a pesar de que en su cultura no estaban presentes y por ende no se conocían los contenidos ni los significados  de las palabras “política y político”, “diputado ni senador”  las reivindicaciones de los derechos indígenas  le  determinaron el camino de la representación.
Su formación docente, adquirida desde 1987  le permite  durante un largo periodo contribuir a la construcción y fortalecimiento de la etno educación, de la visibilización de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas y de sus organizaciones a nivel territorial y nacional.


En cumplimiento de esta  misión, hace parte del  equipo del Plan de Etnodesarrollo del Departamento de Antioquia que impulsa la Organización Indígena de Antioquia (OIA), de cuyo ejercicio y por su eficiente labor es  elegido representante zonal de una población de cuatro mil indígenas ante la Junta Directiva de la OIA.


Al igual que el resto de la población colombiana, las comunidades indígenas de Antioquia son afectadas por el recrudecimiento de las acciones violentas de los grupos armados que ejercen dominio en buena parte del territorio nacional, luego del frustrado intento de negociación de la paz  entre el  gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla de las FARC en 1986, los pueblos indígenas deciden participar activamente en la convocatoria de  una Asamblea Nacional Constituyente como vía política para el encuentro de propósitos de paz y de reconstrucción del país.  En ese espacio, Gerardo Jumí Tapias participa activamente en la campaña de un candidato indígena  y en socialización de las propuestas que se adoptaban en la Carta Constitucional.


Una vez reconocido como derecho constitucional, la conformación y bases para el funcionamiento de las Entidades Territoriales Indígenas como componente de la organización territorial del país,  hace parte del Equipo de Ordenamiento Territorial de la OIA y de la Organización Nacional Indígena (ONIC) para la formulación y socialización del Proyecto de Ley que permitiera su desarrollo.


Un motivo de conciencia

Este período proactivo, coincide con la conmemoración de los 500 años de la llegada de los españoles a América, suceso que  no se prestaba para celebración alguna como fiesta y menos como descubrimiento, sino para rechazar tales calificativos. 

Esta concepción le permite  fortalecer su conciencia de identidad indígena e iniciar acciones para garantizar  los derechos reconocidos, que necesariamente requería de un escenario político más amplio desde el cual sus proyectos fueron escuchados, y respaldados.  En el período comprendido entre  1992  y 1994 ejerció como Secretario del Comité Ejecutivo de la OIA  En esos años, como principiante del liderazgo, recorrió las comunidades indígenas de Colombia, trabajo que le posicionó ante ellas, que posteriormente lo postularon como presidente de la organización y le permitieron integrar el cuadro directivo de  la organización política  Alianza Social Indígena ( ASI).

En el Congreso de las Autoridades Indígenas realizado en Dabeiba en 1996, en el que se hizo pública la decisión de neutralidad de los indígenas de Antioquia ante los grupos armados,  fue elegido como Presidente de la OIA hasta el 2000  durante estos cuatro (4) años, continúo su actividad de denuncia a nivel nacional sobre las violaciones a los derechos indígenas, llevándola a escenarios internacionales  en  Europa y Centro América.

Esta actividad fue de difícil ejecución para las comunidades, la organización y para sus líderes, pues en 1994 se agudizó el fenómeno del  paramilitarismo (de esta generación) en Urabá, que luego se extendió por todo Antioquia y por Colombia.

Las masacres, desplazamientos y asesinatos de líderes indígenas por paramilitares y guerrilleros  la complicidad y omisión de la fuerza pública y la desatención del gobierno nacional, marcaron nuevamente la forma de reracionamiento con la sociedad mayoritaria.    A pesar de ello, Gerardo Jumó Tapias continúo con  su compromiso en la protección de derechos y eficacia de garantías para la supervivencia física, cultural y política de los pueblos indígenas.   Estas acciones le hicieron objetivo de amenazas por parte de  grupos armados,  que interpretaban cualquier actividad interna con las comunidades como acciones de encuentro y apoyo con sus contradictores y viceversa.

Persistente en lograr acceso a espacios políticos  más amplios desde los cuales desarrollar con mayor eficacia su objetivo principal, es elegido como diputado de la Asamblea del Departamento de Antioquia por la ASI, obteniendo la mayor votación para una Asamblea Departamental con 38 mil votos.  En tal condición adelantó importantes debates y denuncias, hechos que confirmaron su calidad de  vocero de los indígenas del país,  destacándose en las gestiones para lograr la libertad del también líder indígena KIMI PERNÍA DOMICÓ  en Tierralta, Córdoba.

Luego de esta tarea en la Asamblea de Antioquia como Diputado, el movimiento lo presenta  como candidato al Senado de la República de Colombia. Inicialmente una convención nacional de la ASI  le avaló y una vez constituida la  confluencia de varios movimientos políticos alternativos  conforma la lista final  ubicándose en el segundo renglón.  La campaña  electoral nacional obtuvo la segunda votación más alta para el Congreso de la República en 2002, y logró la elección de los  hoy senadores  Antonio Navarro y Gerardo Jumí Tapias.

 

 
.Perfil Político
 


Para quienes se interesan en los temas relacionados con recursos naturales y el medio ambiente, el desarrollo agropecuario, acceso y distribución de la tierra, acceso y permanencia en y a los servicios públicos, la vivienda,  conocen de la clara, aguerrida y  comprometida actividad de Gerardo Jumí Tapias en representación y defensa de los intereses del país.

Su desempeño como ponente del proyecto de ley que buscaba proteger los páramos  y las estrellas hídricas y fluviales le valió el acompañamiento y reconocimiento de varios sectores políticos democráticos, ambientalistas, de comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas nacionales e internacionales. Así mismo, ha sucedido con   su empeñada denuncia  de los verdaderos intereses y graves consecuencias que traerá al país en general y a los ecosistemas más frágiles del territorio, la aprobación de la llamada ley forestal y del proceso de privatización del recurso hídrico en que se encuentra empañado el gobierno nacional.

En el plano político y luego de la Reforma Política expedida por el Congreso de la República que  precisó asumir una definición partidaria, por cuanto no se permite la doble militancia en partidos con personería jurídica, se debía decidir si  Gerardo Jumí Tapias representaba a la ASI o al Polo Democrático Independiente (PDI) y participar en el acto fundacional. La Dirección Nacional de la ASI, en sesión del 26 de Junio de 2004, no le autoriza ser parte del PDI sino de la ASI, para fortalecer el proyecto político del movimiento.  En tal sentido, decide presentarse como Senador Independiente, abogando y respaldando la causa indígena y de los sectores más vulnerables de la población,  apoyando el fortalecimiento de las acciones de algunos concejales, diputados, alcaldes y gobernadores, incluso de algunos líderes independientes de movimiento alguno, en las diferentes regiones del país.

Antes que decisiones propias, han sido las responsabilidades que se le han confiado, las que ha asumido con vocación y eficacia  en cada uno de los cargos que  ha ocupado. Ante todo, porque cree en una Colombia más justa y equitativa, tolerante y pluricultural, donde de verdad quepamos todos, en Paz.

Polo Democrático Alternativo


Desarrollado por Fundación Hemera


www.etniasdecolombia.org